La importancia de elegir la pasta dental adecuada para su familia

Compartir:

La pasta de dientes es después del jabón de manos, el artículo de aseo personal mas usado en una casa.

A diferencia de otros productos de uso general por una familia como el talco, el shampoo, las cremas, etc., que generalmente se usan una vez al día y la mayoría de las veces son diferentes de acuerdo a las necesidades específicas de cada persona, la pasta de dientes es un producto de uso general de todos los miembros de la casa y continuo porque cada integrante suele cepillarse los dientes tres o cuatro veces al día, lo que lo convierte en uno de los productos de mayor consumo en una casa por día y mes.

La higiene bucal es uno de los elementos principales del cuidado personal.

El deseo de lucir una sonrisa con dientes limpios, sanos y blancos ha dado lugar a que existan dentífricos de muchos tipos y características, con compuestos contra la caries, el sarro, o para contrarrestar la sensibilidad de los dientes, entre muchas otras propiedades anunciadas que, por cierto, no todos cumplen.

Los ingredientes usados en las principales pastas dentales de todo el mundo son altamente nocivos para la salud y tan tóxicos que deberían estar prohibidos para el uso y consumo humano.

Según han descubierto decenas de investigaciones, la consecuencia del uso prolongado de estos químicos producen un sinfín de enfermedades ya que los ingredientes que componen todas las pastas comerciales del mundo en su mayoría son agentes cancerígenos cuando se usan por periodos prolongados o se ingieren.

Por qué nuestra pasta Family Natur-All no tiene flúor

El flúor es el desecho industrial del proceso de producción del aluminio y otros metales por lo tanto es extremadamente tóxico para el ser humano y durante décadas se consideró un potente veneno.

El contenido de fluoruro de sodio en un tubo de pasta de dientes de tamaño mediano es de aproximadamente 2,5 gramos. Sin embargo, una inyección de 2,5 gramos de fluoruro de sodio ya puede ser una dosis letal.

Esto significa que el contenido de fluoruro de sodio en un tubo de pasta de dientes de tamaño mediano es suficiente como para matar a un niño pequeño si consumiera el tubo completo de una sola vez.

Desde los años cuarenta del siglo pasado, el flúor es considerado como lo mejor para la prevención de la caries. Pero es fácil pasar por alto que el flúor es un peligroso veneno cuya toxicidad se sitúa por encima de la del plomo y el arsénico, y que en los laboratorios químicos debe manipularse siempre bajo estrictas medidas de seguridad.

En el libro “Vorsicht Fluor” (“Cuidado con el flúor”) del médico e investigador nutricionista alemán Dr. Max Otto Bruker y el físico austríaco Rudolf Ziegelbecker  mencionan que en 1950, las industrias del acero y aluminio estadounidenses no sabían cómo deshacerse de las grandes cantidades de flúor invendibles. Durante algún tiempo se deshicieron de el arrojándolo a los ríos.

Pero en diciembre de 1950, la industria del aluminio fue condenada a pagar una importante multa debido a una gran mortandad de peces causada por fluoruro de sodio en el río Columbia.

Por consiguiente, necesitaba encontrar nuevos usos para los residuos de fluoruro que se acumulaban cada día. Una parte se pudo vender para la desinfección y desratización, pero seguía siendo muy poco y no resolvía el problema y así fue como pensaron en venderla como un anticáries sin advertir los graves riesgos para la salud.

Compartir:
¡NO sigas este enlace o serás bloqueado en este sitio!